La Puerta de Marchena del Alcázar De Sevilla.

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Se conoce con este nombre a una puerta que encontramos en el Real Alcázar de Sevilla, que aunque la veamos perfectamente integrada y pareciera que fue hecha para el lugar donde hoy la vemos, procede de esta preciosa localidad sevillana, Marchena.

 

La puerta se encuentra en el Alcázar gracias a la participación del Marqués de la Vega Inclán en la remodelación del interior del recinto, fruto de la confianza que en él tenía depositada el monarca Alfonso XIII, quien valoraba su gusto y conocimientos artísticos. Es un personaje bastante desconocido a pesar de que a él le debemos bastantes cosas en esta ciudad. Fuen un gran mecenas, coleccionista, vallisoletano de nacimiento pero gran amante de Sevilla, fue el primer y único Comisario Regio de Turismo, fundó hasta tres museos que hoy son de titularidad estatal (Casa-museo del Greco en Toledo, la Casa de Cervantes de Valladolid y el Museo Romántico de Madrid), creador de la red de Paradores Nacionales de Turismo y en Sevilla, fue uno de los artífices de la remodelación del Barrio de Santa Cruz, fomentó el turismo en la ciudad, tuvo un papel destacado en la construcción del Hotel Alfonso XIII o la estatua del Cid Campeador, promueve la construcción de casas baratas en la ciudad y como alcaide del Real Alcázar hizo una importante labor, como los jardines más recientes del monumento, o la compra y ubicación de la puerta procedente de Marchena, de la que hoy hablamos.

Gran parte de las decisiones que se tomaban en la conservación del alcázar eran supervisadas y aprobadas por Vega Inclán, poniéndolas en conocimiento del rey. Se ocupará personalmente de la selección de los elementos vegetales que deben plantarse y localizará materiales antiguos de derribo en solares de Sevilla o del entorno. El elemento más espectacular y llamativo será la Puerta de Marchena, procedente del palacio residencial de los Duques de Arcos y de Osuna, que fue subastada junto a otros muchos bienes de la casa ducal. La adquirió el magnate estadounidense William Randolph Hearst para instalarla en el acceso principal de su residencia de San Simeón en California. Enterado el rey a través del Marqués, ejercerá el derecho de tanteo regulado en la recién aprobada en esos años Ley de Excavaciones de 1911, la primera norma que marca el camino de la moderna legislación patrimonial española (esta práctica de salvar del derribo partes importantes de un edificio fue relativamente frecuente en la época, a diferencia de hoy que entendemos que es impotante conservar el conjunto, no solo algunos fragmentos), abonando de su bolsillo las trece mil pesetas (menos de 80 euros aunque otras fuentes indican que esa cantidad fue menor, unas ocho mil pesetas), en que se adjudicó portada, que regala el rey para ser instalada en el Real Alcázar. Hearst tuvo que conformarse con una réplica para colocarla en su mansión.

Randolph Hearst, como magnate de la prensa norteamericana que fue, abrió desde las páginas de sus diarios una "guerra mediática" contra España en 1898, con titulares como "Españoles violan a mujeres norteamericanas en Cuba". Una vez derrotada España, que agonizaba como potencia colonial, quiso apoderarse de sus piedras como "botín de guerra" para adornar el palacio que estaba construyendo para su amante, y muchos fueron sus agentes encargados de "recolectar" antiguos símbolos de poder del que consideró su enemigo. En la década de 1940 llegaría "Ciudadano Kane", de Orson Wells, basada en la vida de Hearst.

En 1913 se instala en el lienzo de muralla que daba acceso a los nuevos jardines, los que hoy conocemos como "jardines de la Vega Inclán" y junto a la Torre del Agua. La instalación se lleva a cabo por Vicente Traver y José Gómez Millán. Traver era valenciano, formado en Madrid y Vega Inclán lo nombra arquitecto de la Comisaría Regia de Turismo, siendo así como llega a Sevilla, para proceder al traslado de la portada, ciudad en donde al año siguiente fijaría su residencia durante veinte años. Gómez Millán participa en concepto de arquitecto de los Reales Alcázares, cargo heredado de su padre, José Gómez Otero.

Vicente Traver nos lo contaba así: "Completó el Marqués el encaje de la puerta, un poco a su manera y gusto escenográfico, haciendo excavar una alberca que llena el grueso chorro arrojado por el tosco león en cuyas aguas se reflejan armoniosamente portada y torreón, rodeados de cipreses, rosales y enredaderas".

 

EL PALACIO DUCAL DE MARCHENA


El Ducado de Arcos se concede a la familia Ponce de León en compensación por la supresión del Marquesado de Cádiz y acaba incorporándose al Ducado de Osuna en el siglo XVIII, título aún existente.

El palacio ducal en Marchena se asienta en la parte alta de la ciudad, en lo que fuera alcazaba islámica (con origen en los siglos XII-XIII) y se construye en el siglo XIV. Probablemente a raiz del terremoto de 1356, las construcciones necesitaran una reforma y parece que es el momento aprovechado para levantar la iglesia de Santa María de la Mota. En esa época, los Ponce de León ya tenían su residencia en la alcazaba marchenera construida. En 1493 llegaría el título de duque de Arcos (elevación del título de conde a duque) por Isabel la Católica y es en esa época cuando se remodela el palacio para cambiar la entrada al mismo y crear un acceso que sirviera tanto para la vivienda como para la iglesia. Es en esa remodelación cuando se realiza la puerta de la que estamos hablando.

El ducado de Arcos se desmorona durante el siglo XVIII cuando los hijos de Joaquín Ponce de León mueren sin descendencia, el ducado pasa a la duquesa de Benavente en 1781 quien por su matrimonio, transmitirá el ducado de Arcos a la casa de Osuna. Un siglo después moría don Mariano Téllez Girón, duque de Osuna, dejando una enorme deuda y el patrimonio familiar se hace añicos y sus bienes muebles e inmuebles son expoliados, vendidos o subastados. La portada es un ejemplo de ello, saliendo como hemos visto a subasta, adquirida por Rodolph Hearst y luego por el marqués de la Vega Inclán para entregarla al rey Alfonso XIII, quien la dona al Real Alcázar.

 

Descripción de la portada.


La portada se levanta a modo de arco triunfal por Don Rodrigo Ponce de León, considerado brillante militar y estratega por los Reyes Católicos, tras volver de la toma de Granada donde obtuvo victorias decisivas para la conquista del reino nazarí, estando presente en la entrega dela ciudad por Boabdil a los Reyes Católicos. Fue el III conde de Arcos, II, último marqués de Cádiz, I duque de Cádiz, I marqués de Zahara y señor de Marchena, donde tuvo su pequeña corte. El marquesado y ducado de Cádiz se suprimen, volviendo la ciudad a pertenecer a la Corona, a cambio, el condado de Arcos se eleva a ducado.

La puerta da acceso en eje acodado, desde los jardines al Palacio Gótico levantado por Alfonso X. Está construida en piedra, en estilo tardogótico y atribuida a Juan Guas, tanto por estilo como por la buena relación que este tuvo con los Ponce de León.

Sigue las pautas de las fachadas góticas de tipo retablo de los Reyes Católicos, con influencia mudéjar por el tratamiento que tiene a modo de tapiz plano e independiente, propio de la tradición islámica. En el cuerpo superior podemos ver dos blasones: el de los Ponce y el de los Pacheco, aliados tras el matrimonio de Don Rodrigo Ponce de León con Beatriz Pacheco (quien estuvo a punto de convertirse en esposa de Fernando el Católico). Los cambios de linaje producidos en el señorío (matrimonio de Ana Ponce de León con Pedro Fernández de Córdoba y Figueroa) hizo que se colocaran las dos esculturas de "salvajes" en la década de 1540, realizadas por el francés Esteban Jamete y que sustituyen a otras anteriores. La figura de la izquierda sostiene el escudo de los Ponce de León, ahora duques en lugar de condes. En la figura de la derecha podemos ver el escudo de los Fernández de Córdoba y Figueroa (condado de Feria). Vemos también como aparecen flanqueando la entrada dos pináculos góticos a modo de pilastras, y sobre ellos un león y un águila, símbolos del poder terrenal y la altura espiritual así como representantes de ambas casas familiares (ducado de Arcos y condado de Feria).

Esta puerta es uno de los muchos tesoros que contiene el Alcázar de Sevilla, lleno de curiosidades, historias y detalles, dispuestos a ser descubiertos y contados. Una visita obligada si vienes por Sevilla. Si quieres que te acompañe y hagamos juntos una visita, será un verdadero placer.

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José Manuel Villalba Rodríguez

1 comentario en “La Puerta de Marchena del Alcázar De Sevilla.”

  1. Bonita historia sobre el origen de la puerta de Marchena del Real Alcázar de Sevilla y muy bien documentada y menudo personaje el tal Randolph Hearst

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