Una portada de Úbeda en Sevilla.

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¿Conoces la fachada más estrecha de Sevilla? ¿Qué hace una portada de la Úbeda renacentista a 300 km del lugar donde fue construida? ¿De dónde viene la expresión "puñalada trapera"? Aunque parezcan preguntas que nada tienen que ver unas con otras, todas tienen relación. La historia de hoy nos hace viajar entre Úbeda y Sevilla, lo haremos de la mano de dos familias nobles; una ubetense y otra de origen inglés pero afincada en Sevilla durante siete generaciones. ¡Comencemos!

Cuando paseamos por el barrio de Santa Cruz y llegamos a la plaza que le da su nombre, si nos fijamos bien, encontraremos en una de sus esquinas una estrechísima puerta. Se encuentra justo entre dos edificios emblemáticos de la plaza, concretamente entre el Tablao Flamenco Los Gallos y la que fuera vivienda y estudio del arquitecto Juan Talavera y Heredia, uno de los máximos exponentes de la arquitectura regionalista y que él mismo diseña.

Si es o no la fachada más estrecha de Sevilla no lo sé, tengo localizadas al menos cuatro muy estrechas pero si esta no lo es, poco debe faltarle y además su ubicación, en una plaza tan turística, la pone sin duda en el punto de mira.

Bien podría parecer que se encuentra ahí colocada estratégicamente para pasar desapercibida, para servir de salida de emergencia y discreta de alguna casa importante. Esa estrecha puerta con su estrecha ventana encima, no es otra cosa que la puerta trasera de una de las casas de la calle Lope de Rueda, en concreto la casa con los números 15 y 17. Esa estrechísima fachada de acceso a la citada casa por su parte trasera, abierta por los que fueron sus propietarios, los señores Mariano Sanz y Rocio Prats ya en la segunda mitad del siglo XX (su patio aparece en uno de los episodios de la serie "Fortunata y Jacinta"). Tiempo atrás, formó parte de una casa noble de la que hablaremos a continuación y que es la protagonista del artículo de hoy: la casa de la familia Pickman.

Esta familia posee el título del Marquesado de Pickman desde 1872, concedido a Charles Pickman Jones por el rey Amadeo de Saboya. Los propietarios actuales son la séptima generación en ostentar el título.

Charles Pickman Jones llega a Sevilla para hacerse cargo de un negocio emprendido por su hermano William en Cádiz, desde donde vendía a toda España loza y cristalería extranjera. Él optó por trasladar el comercio a la antigua calle Gallegos de Sevilla (actual Sagasta). Pronto se convirtieron en productos del gusto de la alta alcurnia sevillana y Charles decide abrir su propia fábrica en la ciudad ante la prohibición de exportar loza extranjera, fabricando su propia cerámica diréctamente en Sevilla. Para ello alquila el monasterio de La Cartuja de Santa María de las Cuevas en 1839, recién desamortizado en 1836, e instala allí la factoría, comenzando a funcionar el primer horno el 1 de enero de 1841. Primero trajo mano de obra inglesa, pero dicen que debido al gusto de estos por pasar sus horas libres en las tabernas trianeras y rendir poco en la fábrica, pronto el señor Pickman optó por contratar mano de obra local. La fábrica llegó a tener hasta 22 hornos y más de 500 empeados. Estuvo ubicada en el monasterio hasta 1979 y hoy sigue en activo en la cercana población de Salteras. Algo característico fueron los hornos de "cuello de botella" que pronto se convirtieron en símbolo de la fábrica y que en la Exposición Universal de Sevilla de 1992 sirvieron de inspiración para el Pabellón de Europa. Gracias a la Expo´92, el monasterio se restauró y se convirtió durante la muestra en Pabellón Real. Hoy podemos seguir disfrutando de lo que queda del monasterio como la iglesia, el refectorio, la antigua capilla de la Magdalena, el "Claustrillo" o la sala capitular con los sepulcros de la familia Ribera. Dentro del recinto se encuentran también el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH), el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) y la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA).

Volviendo a la casa de la familia Pickman, no será esta parte trasera de la misma la única que juegue al despiste con nosotros. Lo que más sorpresa puede causar al viajero es su portada principal, pues esta procede nada más y nada menos que de Úbeda. Allí fue desmontada pieza a pieza y traída a Sevilla para ser colocada ahí, en el corazón del Barrio de Santa Cruz. Para llegar a ella tenemos que rodear la manzana y lo haremos saliendo de la Plaza de Santa Cruz hasta la Plaza Alfaro. Tendremos que entrar por la primera calle que veremos a la derecha, la calle Lope de Rueda. Pero justo antes de entrar en esta calle, a nuestra derecha también, vemos una ventana rectangular, posiblemente uno de los elementos más turísticos del barrio, la famosa ventana con la "reja del Diablo". Debido a la dificultad técnica de esta, hecha de hierro forjado, ha quedado ya como tradición decir que no pudo hacerla sino el mismísimo Diablo. Muchos creían que era antigua, aún muchos creen que es medieval pero no, es de la década de 1920, obra de dos sevillanos, Miguel y José Ramón Álvarez, padre e hijo respectivamente, como bien nos dice Inmaculada Mansilla en su libro "Sevilla Mágica y Eterna".

¡Sigamos! Entramos por Lope de Rueda e inmediatamente a nuestra derecha tenemos la famosa portada ubetense, entrada principal a la casa de los Pickman. Esta casa, originalmente del siglo XVII, luego se fue remodelando y a ella se incorporaron elementos antiguos como puertas, un patio renacentista procedente de Andújar, la conocida portada principal (procedente de la casa palacio de los Aranda en Úbeda), o unas tablas del XVI, pintadas por Alonso de Villanueva y que pertenecían al Real Monasterio de Santa Clara, también en Úbeda. Esa información la encontramos en un artículo escrito por José Joaquín Quesada Quesada y Clara Beltrán Catalán titulado "Los Primitivos de Santa Clara de Úbeda. Aproximación formal e iconográfica, fortuna, crítica y vicisitudes de un patrimonio disperso". En él nos hablan de cinco tablas, adquiridas en 1922 probablemente por Carlos Pickman, abuelo del marqués actual, quien fue un gran coleccionista (él trajo a Sevilla tanto el patio de Andújar como la portada y las tablas de Úbeda, entre otras adquisiciones). Dichas tablas formaron parte de la muestra de Arte Antiguo que se celebró con motivo de la Exposición Iberoamericana de Sevilla en 1929.

La portada, del siglo XVI y de autoría desconocida, procede de la casa que la familia Aranda tenía en la calle Compañía de la ciudad de Úbeda, ya desaparecida. La portada parece llegar a Sevilla en 1920, adquirida por Carlos Pickman y fue mandada construir por don Pedro Aranda y Serrano y su esposa, doña María de Molina y San Martín. Está hecha en piedra, formada por dos cuerpos; el inferior, con un arco de medio punto con grandes dovelas y el superior con un entablamento amplio que alberga dos ventanas separadas por un balaustre, motivos heráldicos, dos bustos clásicos de dos caballeros barbados y una pequeña cabeza de un niño de difícil interpretación. La decoración del conjunto es la típica decoración a base de motivos clásicos como carneros, máscaras y personajes fantásticos tan del gusto del plateresco. Durante los siglos XVIII y XIX, la casa de los Aranda se conoció como la Casa de la Teda.

A continuación pueden ver dos fotografías de la portada de la Casa Aranda en Úbeda, en su ubicación original. Son fotografías realizadas por Arturo Cerdá y Rico y cedidas por José Manuel Almansa.

ORIGEN DEL DICHO UNA "PUÑALADA TRAPERA"


La familia Aranda fue una de las familias nobles más influyentes en la Úbeda del XVI. Tuvieron capilla propia en la Iglesia colegial de Santa María y fueron rivales de otra familia ubetense, algo habitual en siglos anteriores. En Sevilla por ejemplo, tuvimos los enfrentamientos entre los Guzmán (duques de Medina Sidonia) y los Ponce de León (marqueses de Cádiz). En el caso de Úbeda, los Aranda estaban enfrentados con los Trapera (ya podéis intuir el final).

Tanto Juan Sánchez Trapera como Juan Sánchez de Aranda, merecieron aparecer en el escudo ubetense como dos de los "doce leones" que lucharon a favor de Alfonso VI en la batalla de Algeciras.

Hay varias versiones del origen de la expresión "dar una puñalada trapera". Una de ellas podría referirse a atacar con una mano mientras se distrae al oponente con un trapo en la otra mano; otra versión dice que puede referirse a que no es lo mismo dar una puñalada limpia o dar una puñalada arrastrando el puñal y haciendo girones las ropas que cubren al apuñalado; pero la que nos interesa es la que sitúa el origen en Úbeda y que tiene como protagonistas a Aranda y Trapera. Esta a su vez tiene varias versiones, por lo que como no es posible saber cuál podría ser la cierta, en lo que todas estas versiones coinciden es en la rivalidad entre ambas familias y en acuerdos amistosos entre ellos en determinados momentos. Tras uno de esos acuerdos entre ambos rivales, Trapera acabó por incumplir el trato y acabó con la vida del señor Aranda, quedando en la memoria colectiva local la expresión "puñalada trapera" para referirse a una traición, una jugarreta o el incumplimiento de un trato.

Para terminar os dejo un video muy cortito pero que sirve para ver cómo quedó el monasterio de La Cartuja una vez que marcha de allí la fábrica de loza y cómo la Expo´92 sirvió para recuperarlo. Para verlo pulsa aquí.

A CONTINUACIÓN TE DEJO OTROS ARTÍCULOS RELACIONADOS QUE PODRÍAN SER DE TU INTERÉS COMO EL DE LA HACIENDA DEL ROSARIO, QUE TAMBIÉN PERTENECIÓ A LOS PICKMAN Y DONDE MURIÓ UNO DE SUS MIEMBROS EN EL ÚLTIMO DUELO A PISTOLA CELEBRADO EN SEVILLA:

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José Manuel Villalba Rodríguez

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