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Las antiguas capillas de Santa Ana y Santas Justa y Rufina del Monasterio de la Cartuja

Las antiguas Capillas de Santa Ana y de Santas Justa y Rufina del Monasterio de la Cartuja de Sevilla, se encuentran dentro del recinto amurallado del antiguo convento, más concretamente en lo que conocemos como la Huerta Grande, entre naranjos, cipreses y antiguas norias para el regadío.

El Monasterio de Santa María de las Cuevas se encuentra en la conocida como "Isla de la Cartuja", lugar que curiosamente, no es una isla y tampoco lo fue nunca, pero que es conocido así por los sevillanos y así mismo aparece en los mapas.

Si dividiéramos grosso modo la historia del Monasterio de la Cartuja en períodos históricos, podríamos hablar principalmente de cuatro: los siglos en los que fue monasterio de monjes cartujos (XV-XIX), su conversión en fábrica de cerámica por la familia Pickman (XIX y XX), su rehabilitación y uso durante la Exposición Universal de Sevilla de 1992 y la actualidad, albergando varias instituciones como el IAPH (Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico), el CAAC (Centro Andaluz de Arte Contemporáneo) o la UNIA (Universidad Internacional de Andalucía).

Si nos centramos en las antiguas capillas de Santa Ana y de Santas Justa y Rufina, tienen su origen en el siglo XVI, como capillas exteriores ubicadas en las huertas del monasterio, pero serían transformadas durante la "etapa Pickman" en sendos pabellones de recreo o cenadores.

Pasan bastante desapercibidas, de hecho son unas grandes desconocidas incluso para los locales. Probablemente por situarse en un espacio que, incluso para los visitantes, pasa bastante inadvertido. Es por ello que aún conserva ese halo de lugar místico y solitario en medio del bullicio de la ciudad. Las antiguas huertas del monasterio (la Huerta de Secano, la Huerta Vieja y la Huerta Grande) también merecen la pena. Si quieres perderte durante unas horas, alejarte del ruído y pasar un rato a solas paseando, o simplemente escuchando música o leyendo un libro, este es tu sitio.

Antigua Capilla de Santa Ana del Monasterio de la Cartuja

La antigua Capilla de Santa Ana, como antes hemos comentado, tiene origen en el siglo XVI y se construyó en estilo gótico mudéjar con motivo de la visita de Santa Teresa al monasterio en 1575 y se ubica en la conocida como Huerta Grande.

De forma cuadrada y con sus lados orientados a los diferentes puntos cardinales, cuenta con arcos apuntados y cuatro pequeños torreones almenados en las esquinas de la cubierta. Conserva restos de azulejos y de pinturas murales y en conjunto, su aspecto recuerda a otros antiguos templetes gótico mudéjares como el de la Cruz del Campo o el de San Onofre, a las afueras del barrio de San Jerónimo.

Se levantó en el centro de una antigua alberca para el regadío preexistente y sería restaurada posteriormente a mediados del siglo XVIII. Una vez ya en manos de Charles Pickman, la antigua capilla se transformará por Juan Lizasoaín en un pabellón de recreo.

La antigua alberca sería transformada en estanque y las antiguas huertas fueron adquiriendo poco a poco un aspecto parecido a los jardines palaciegos de la época. Lizasoaín añadiría a la antigua capilla un chapitel neogótico, dándole el aspecto que conserva en la actualidad.

Antigua Capilla de Santas Justa y Rufina en el Monasterio de la Cartuja

Como ocurría en el caso anterior, la antigua Capilla de Santas Justas y Rufina tiene su origen en el siglo XVI

La Capilla de las santas Justa y Rufina se ubica también en la antigua Huerta Vieja del monasterio. Su origen parece remontarse a 1573 y fue construida junto a una pequeña celda para alojar a un monje con lepra. En 1664, la capilla fue sometida a una transformación y ampliación. Es una construcción de dos plantas, con un torreón mirador en su lado este y con un aspecto historicista, dado principalmente por sus transformaciones durante los siglos XIX y XX. La última restauración se llevó a cabo en vísperas de la Expo 92, al igual que el resto del conjunto.

Charles Pickman quiso transformar la antigua capilla en un pabellón de recreo en medio del jardín, muy al estilo de la moda británica de la época. Hoy lo conocemos como Pabellón de las Santas Justa y Rufina, o también como Pabellón de Pickman.

El edificio es abierto en la planta baja, tiene ventanales en la primera y un mirador en la cúspide.

Desde hace 20 años, el pabellón alberga la obra  Black Pearls Curtain (Cortina de Perlas Negras) del artista Olaf Nicolai, el cual eligió este pequeño edificio para su ejecución en 2004 para la I Bienal de Arte Contemporáneo de Sevilla.

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1 comentario en “Las antiguas capillas de las huertas del Monasterio de la Cartuja”

  1. Pequeños pabellones fuera del recinto del Monasterio, en unos jardines tranquilos que te trasladan a otra época, encantadores lugares para pasear y alejarse de la ciudad. Muchas gracias José Manuel por traer estos jardines a la memoria de los que algunas veces los visitamos y al mismo tiempo explicarnos la historia de estos
    pabellones tan desconocidos

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